Hola,

hace tres meses que llegó nuestro bebé a casa y nosotros teníamos también muchas ganas de que nuestra Labrador de 6 años lo conociera. Al mismo tiempo nos preocupaba como reaccionaría después de llevar tanto tiempo siendo ella sola la reina de casa.

La verdad es que lo único que hicimos fue permitirle en todo momento acceso a las cosas del bebé para que las oliera y se familiarizará con él desde el primer momento. Nada más llegar a casa se puso como loca intentando lamerlo de la cabeza a los pies, pero a medida que se pasaba la novedad, más bien lo ha ignorado.

Ahora que empieza a interactuar más con nosotros ella también quiere participar en los juegos con el peque. Aunque sigue siendo una perra muy sociable, divertida, obediente y equilibrada, hemos notado que está más celosa con nostros y reclama más atención.

Hemos intentado reservar un ratito cada día solo para ella, pero a veces es difícil, el bebé se lleva casi cada minuto de nuestro tiempo.